
Horror, tenían sus rostros podridos y sentía nauseas de tan solo pensar en ellos. Corrí lo más rápido que pude, mas me fue imposible; sentía como si estuviese corriendo bajo el agua, mis piernas se movían tan lentamente, tan inútil.
Risas, llantos, grite tan fuerte… y solo empeore las cosas, pues desperté la atención de otro dos, quienes también comenzaron a seguirme.
Escondido tras un árbol en medio del bosque, se me hizo imposible seguir escapando; sentí miedo, un miedo que me provocaba dolor en mi asqueroso estomago y aceleraba mi corazón de una manera que se volvía cada vez más incontrolable.
Era obvio que el fin había llegado para mi, era obvio que esos malditos terminarían encontrándome, y lo mas probable era que me comerían las entrañas aun estando yo vivo. El dolor se producía con tan solo pensar en ello, y acabaría cuando ya no quede mas nada de mi, de mi maldito cuerpo que solo deseaba morir. 30 malditos minutos tardarían en quitarme la vida, y de la manera más sanguinaria y fría que habite en la imaginación de algún maldito y mórbido idiota. Solo 30 minutos de sufrimiento y dolor, 30 malditos e interminables minutos que durarían una eternidad; porque el maldito cáncer ya se había ramificado por todo mi cuerpo y solo 30 malditos minutos tardaría en acabar con mi vida.
Risas, llantos, grite tan fuerte… y solo empeore las cosas, pues desperté la atención de otro dos, quienes también comenzaron a seguirme.
Escondido tras un árbol en medio del bosque, se me hizo imposible seguir escapando; sentí miedo, un miedo que me provocaba dolor en mi asqueroso estomago y aceleraba mi corazón de una manera que se volvía cada vez más incontrolable.
Era obvio que el fin había llegado para mi, era obvio que esos malditos terminarían encontrándome, y lo mas probable era que me comerían las entrañas aun estando yo vivo. El dolor se producía con tan solo pensar en ello, y acabaría cuando ya no quede mas nada de mi, de mi maldito cuerpo que solo deseaba morir. 30 malditos minutos tardarían en quitarme la vida, y de la manera más sanguinaria y fría que habite en la imaginación de algún maldito y mórbido idiota. Solo 30 minutos de sufrimiento y dolor, 30 malditos e interminables minutos que durarían una eternidad; porque el maldito cáncer ya se había ramificado por todo mi cuerpo y solo 30 malditos minutos tardaría en acabar con mi vida.
1 comentario:
I like it. it´s like me as everything you do.
but it´s make me feel so blue.
Publicar un comentario