lunes, 28 de noviembre de 2011


_ ¿Qué te trae por acá?-dijo ella con una voz profunda, sensual, completamente hipnotizante.

_Vengo por ti. –Dijo él con mucha determinación.- _vengo a buscarte para que estemos nuevamente juntos, en el lugar de siempre… en nuestro lugar.

Ella se levanta de dónde yacía sentada, camina hacia él, siempre mirándolo a los ojos, siempre con una mirada cautivadora, de misterio, entonces acaricia suavemente su cuello, y mientras camina alrededor de él, le dice, casi susurrando a su oído:

_ ¿Y tú crees que yo quiero ir contigo? … ¡Ahora este es mi lugar! Yo ya no soy la misma de antes, tienes que saberlo… y todo gracias a ti, porque tú me dejaste sola ese día, porque tú corriste como un cobarde y me dejaste sola en el bosque, junto a aquel hombre a quién en ese momento yo también temía. ¡Tenía miedo!-dijo ella ahora más exaltada y también con cierta tristeza en su rostro.

_Y estoy arrepentido, fui un cobarde, lo sé, pero te amo. –Dijo el con lágrimas en los ojos.

Ella hizo como si aquel arrepentimiento no le importará, mostro indiferencia y prosiguió con su historia.

_ Ahora ese hombre, a quién tanto miedo tuve, se ha convertido en lo más importante para mí, él es mi maestro, y a él le debo el seguir con vida.

_Ven conmigo, volvamos a ser quienes éramos antes, yo sé que aún me amas… puedo verlo en tus bellos ojos.

_ ¡No! No te das cuenta que yo jamás volveré a ser la misma de antes, desde ese día ya nunca más podré serlo. Sin embargo… tu si puedes ser como yo soy ahora. –dijo ella volviendo nuevamente a aquella voz sensual, persuasiva, coqueta.

_No. Todo el pueblo dice que aquí sólo viven del mal. Aquí son todos endemoniados, hicieron un pacto con el diablo. Son amigos de la noche y enemigos de la luz del sol… yo no puedo vivir así, no quiero vivir en las tinieblas. –Dice él con mucho miedo, pero también su voz denota curiosidad.

Ella se acerca a él, se sitúa justo detrás, acaricia su cuello, sus brazos, pasa sus manos por debajo de la camisa de él y recorre sutilmente sus caderas y con una voz que se alejaba mucho a lo que ella era antes, le dice: Quédate, quédate conmigo y estemos juntos para siempre… E-ter-na-men-te.

El momento parecía ser un hechizo, el lugar y todo alrededor conspiraba para que el dijese que sí, y eso fue justamente lo que salió de sus labios… Quizás el error más grande de su vida, quizás lo que en el fondo, él deseaba más que nada. Quizás su destino, difícil escapar de él; el punto es que a penas aquella bella y sensual mujer escucho el “Sí”, rápidamente se convirtió en otra, más sensual aún, y en un abrir y cerrar de ojos, sus colmillos ya estaban incrustados en el cuello de él, absorbía con mucho placer su sangre, él cayo de rodillas sobre aquellas hojas secas en aquel espacio lejos de todos. Quizás sabía, quizás no, que al despertar, sería otro, y viviría eternamente, junto a ella, junto a la mujer que siempre quiso rescatar, quizás era el precio por la culpa que lo invadía cada noche, quizás simplemente ahora la amaba demasiado, más que aquel día en que por cobardía la abandono.

1 comentario:

Diego dijo...

cada vez es mas interesante tu blog ajajjaaj xd :D